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Categoría: Fenómenos caóticos

6 programas de ajedrez gratuitos para PC.

Como continuación del post sobre el ajedrez como escuela de negocios, y tras revisar los programas de ajedrez para Android, al alcance de todos, aquí os traigo hoy referencia de 6 programas para jugar en el PC. Me gustan los programas portables (no hay que instalarlos, y pueden jugarse desde un pendrive) y cito 5 de este tipo. El sexto que menciono es el que más me ha gustado entre los instalables gratuitos que he probado.

Ajedrez para Android, al alcance de todos

Para ser consecuentes con lo dicho en el post anterior, pongamos los buenos deseos en práctica y no hagamos como los que se apuntan al gimnasio a principio de año para abandonarlo antes de coger costumbre. Los programas que se presentan en este post permiten jugar al ajedrez en el teléfono o en la tablet Android, disfrutando todas las pautas de comportamiento del más noble de los juegos.

El ajedrez como escuela de negocios

El ajedrez no es un juego elemental, dadas las inmensas posibilidades que ofrece cualquier partida. En eso se parece bastante a la vida real. Pone en juego la estrategia de los jugadores, la capacidad de análisis y previsión, la resistencia, el respeto por el oponente, la perseverancia hasta la victoria, la capacidad de aceptar la derrota y el fracaso, entre otras virtudes.

La Política también es Química

Intuyo que a los ‘sistemas políticos’ se les pueden atribuir propiedades semejantes a las de los ‘sistemas químicos’. Entendiendo que ambos están constituidos por un gran número de unidades (en […]

La araña de la farola, 2ª parte

Tal como pronostiqué hace apenas dos días, en el post anterior, la araña lo ha vuelto a hacer: es sin duda una cazadora con un Plan de Continuidad como debe ser. Lo sorprendente es la velocidad con la que completa su obra.

La araña de la farola

Las arañas son cazadoras tenaces y creativas. Tienen un cuerpo que parece un arma de guerra, dotado de elementos de defensa y de ataque, como un carro de combate. Aunque cueste creerlo, dentro poseen corazón y, desde luego, también cerebro. Y resisten a los avatares del destino, una y otra vez.